Sueños lúcidos

Sueños lúcidos

¿Cómo se distinguen los sueños lúcidos de los normales? La respuesta a esta interrogante es que los primeros, son aquellos en los que el soñador se da cuenta que se encuentra dentro de un sueño. Esa condición le facilita al soñador el poder manipular cualquier elemento que esté a su alrededor, ya que de antemano sabe que va a despertar sin un solo rasguño.

Por ejemplo, aventarse al vacío sin paracaídas o impactar en un muro a alta velocidad mientras se está conduciendo un automóvil. Los expertos también han denominado a los sueños lúcidos como sueños conscientes.

Por norma general, los seres humanos tendemos a dudar acerca de que si el mundo en el que vivimos es real o quizás se trata de un hiper sueño en el que todas las personas formamos parte del imaginario de un ente superior.

Utilizando ciertas técnicas de meditación y relajación es posible que un individuo común y corriente alcance a “tomar las riendas” de sus propios sueños lúcidos, para que de esta manera aprenda más cosas sobre sí mismo durante las siestas.

El proceso para transformarse en un experto es lento y metódico. Hay gente que le toma apenas unos cuantos meses el volverse sensible. En tanto, hay otras personas a las que les toma, por lo menos un lustro llevarlo a cabo. Lo esencial reside en que entender y aplicar los sueños lúcidos no únicamente funciona a un nivel onírico, sino que de igual forma nos puede ayudar a comprender mejor a la gente que nos rodea y así entablar con ellos una comunicación más efectiva.

Un consejo que te puedo dar para es que empieces a relajarte poco a poco. Es decir, deja que tu cuerpo se acostumbre a un nuevo estado de tranquilidad. Lo puedes ayudar consumiendo una taza de té por la noche. Por otro lado, si te desespera el no obtener los resultados deseados de manera tan rápida, puedes volver a tu rutina diaria y después de un tiempo regresar a las técnicas de relajación. Un tiempo ideal en el que puedes empezar con los ejercicios de alivio de las funciones es durante el periodo vacacional.

Deja un comentario