Leyenda de la mansión Ballechin

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La mansión Ballechin es conocida como el lugar más encantado de Escocia. Fue construida en 1806, sobre el emplazamiento de otra vieja mansión habitada por la familia Stewart durante más de tres siglos.

En 1825, Robert Stewart, viajó en busca de fortuna con la Compañía de las Indias del Este y regresó a Ballechin, mansión que había heredado 16 años atrás en 1850 con el rango de Mayor. La población local lo consideraba un poco excéntrico, porque vivía con catorce perros y la única persona con quien trataba era Sarah, su ama de llaves, quien murió misteriosamente en la cama del mayor a la edad de 27 años, en 1873.

Aunque era profundamente religioso, después de 25 años de servicio en la India había añadido varias creencias orientales a sus convicciones, incluida la idea de la transmigración del alma. Prometió que cuando él muriera volvería a Ballechin en el cuerpo de su perro negro favorito.

Stewart murió en 1874 y fue enterrado en el cementerio de Logierait junto a Sarah. Su sobrino, John se hizo cargo de la mansión y como primer acto disparó a todos los perros, para evitar que su tío cumpliera la promesa de regresar después de su muerte. John convirtió la casa de campo en un retiro para las monjas.

El primer fenómeno registrado fue cuando la mujer de John, percibió un olor a perro, mientras ella abría la ventana para despejar el ambiente, sintió un empujón en la pierna, no pudo ver que lo causaba, pero le pareció como si un perro invisible se frotara contra ella. Esto fue seguido por los sonidos de golpes, arañazos y disparos.

En enero de 1895, John estaba en el estudio hablando con su agente inmobiliario, cuando fueron perturbados por tres sonidos fuertes dentro de la habitación. Esto debió de ser un presagio, porque poco tiempo después, John murió en Londres tras ser atropellado por un taxi.

En 1896, la casa fue alquilada a una familia durante un año. Abandonaron la casa a las once semanas, después de oír golpes en las paredes y gritos inexplicables. Vieron un fantasma vestido de seda y en la habitación que había muerto el ama de llaves escucharon ruidos de pasos cojeando que iban y venían. Lo interesante es que el Mayor Stewart volvió de la India con una lesión permanente en la pierna.

El mismo año el Marqués de Bute, un gran estudioso de los fenómenos psíquicos, alquiló la casa y les pidió al coronel Taylor y la señorita Goodrich-Speer, llevar a cabo una investigación. Ellos se mudaron a la mansión en 1897, con un grupo de 35 personas.

La primera mañana se informó de una serie de sonidos, el primero un ruido metálico, que se escuchó en toda la casa, a intervalos frecuentes por dos horas. Así como también una voz, algo que se arrastraba por el suelo y un arma que se disparó. La siguiente mañana oyeron un sacerdote llevando a cabo un servicio.

Durante el período de investigación, dos fantasmas fueron vistos en el arroyo congelado cerca de la casa. Una monja lloraba de rodillas mientras una figura masculina la consolaba. Se cree que la monja era Isabel, la hermana de John, quien había muerto en 1880. La monja fue vista muchas veces más por el grupo antes de que terminasen sus investigaciones.

Durante la noche un perro negro salía de un lugar desconocido y desaparecía de la misma manera. Los invitados se quejaron de sentir el golpe de una cola en las piernas y presencias invisibles en las habitaciones. Una mujer fue despertada por gemidos de su perro que estaba acurrucado temeroso junto a ella, al seguir su mirada, vio dos patas apoyadas en la mesilla de noche. Pero estas no tenían cuerpo. También vieron una mano flotante que sujetaba un crucifijo.

En 1932 la casa fue totalmente inhabitable y permaneció vacía hasta 1963 cuando fue finalmente demolida, después de un incendio.


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