La promesa de mi amigo

La promesa de mi amigoCarlos siempre fue mi mejor amigo, desde que tengo memoria hemos hecho todas las cosas juntos, ir a la misma escuela, jugar los mismos deportes, y hasta jurábamos ponerle el nombre de el otro a nuestros hijos.

Un día al graduarnos de secundaria terminamos por hacer un juramento de sangre, el cual era que si algún día uno de los dos moría, volvería por nosotros y nos contaría como es el otro mundo.

El tiempo nos separó, Carlos fue a vivir a una ciudad muy lejana a donde estaba yo, así que casi era imposible vernos muy seguido. Si acaso hablábamos por teléfono una vez al mes.

Un día recibí un email de la esposa de Carlos, el cual decía que estaba muy enfermo y que era muy probable que muriera en pocos días. Esa noticia me partió el alma, no supe cómo reaccionar, trate de conseguir permiso en mi trabajo para ir a visitarlo pero me lo negaron.

Carlos falleció 6 días después y fue cuando pude conseguir un permiso especial para ir a su funeral, al llegar al panteón me sentía terrible por no haberlo acompañado en sus últimos momentos.

Karla, la esposa de Carlos, me dio una carta que me había dejado él, inmediatamente la abrí y miré su contenido: ¡Amigo, siempre estuviste conmigo en los momentos más felices, me hubiera gustado que estuvieras junto a mí en mi último día, pero no importa, ya no estoy, y de la promesa no me olvidaré, volveré para decirte como es el otro mundo!

Al terminar su sepelio me retire a un restaurant a cenar ya que era algo tarde, la lluvia empezó a caer y me era casi imposible ver 5 metros adelante. De repente empecé a sentir mucho frio y a sentir una presencia, volteé hacia el asiento trasero y ahí estaba el espíritu de Carlos y con una sonrisa me dijo: ¡No te preocupes por saber cómo es el otro mundo, he venido por ti para que lo veas por ti mismo! En ese instante me impacte con un poste perdiendo la vida al instante.

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