La leyenda del callejón de las Bugambilias

La leyenda del callejón de las BugambiliasLa historia que voy a relatarles, sucedió hace ya varias décadas. Sucede que en la casa más grande que hay en el callejón de las Bugambilias, vivía un niño de nombre Edgardo quien sentía un enorme pavor hacia la oscuridad.

Tanto era su miedo que cada noche le exigía a su madre que encendiera los dos quinqués de su habitación. Al mismo tiempo, esas lámparas debían permanecer alumbrando durante toda la noche, ya que si el Infante por alguna razón se despertaba en la madrugada y la luz no iluminaba su cuarto, sufría terribles ataques de pánico.

Las leyendas referentes al “niño de las bombillas” empezaron a surgir en las proximidades de su hogar. Los padres del niño, se quejaron ante las autoridades, debido a los constantes abusos y burlas de los que eran víctima, por parte de los vecinos.

Me comentaron que supuestamente una noche fría de septiembre, hubo un apagón en toda la comarca. Lo malo es que en casa de Edgardo no había ni siquiera un par de velas para alumbrar.

– No hay porque temerle a la oscuridad hijo, al contrario, el cielo se pone negro durante la noche para que puedas dormir con mucha más tranquilidad. Además, tu madre y yo estaremos al pendiente por si algo se te ofrece. Dijo su padre

– Papi ¿me puedo quedar despierto y tomar una siesta mañana por la mañana? Replicó el niño.

El hombre no respondió este cuestionamiento, pues creyó que al cabo de 30 minutos como plazo máximo, a su hijo lo vencería el sueño y se quedaría dormido, de la misma forma que lo hacía con las luces encendidas.

Sin embargo, pocos segundos después de que el padre de Edgardo abandonó los aposentos del chico, éste gritó fuertemente poco después exhaló un largo suspiro e inmediatamente Edgardo perdió la vida.

A partir de entonces, personas del lugar afirman que todas las noches se puede observar la silueta de un niño recargado en el poste de luz de la calle. Si te gustó, compártelo por favor.

Leyendas y cuentos de terror

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