Escalofríos

escalofrios cuentos cortosPara mí siempre fue común sentir escalofríos, los tenía a todas horas y en todo lugar, era solo en evento fugaz, dos o tres segundos y se marchaban. Jamás hubiera imaginado todo lo que había detrás de eso que imaginaba tan simple.

Todo cambió cuando me encontré con ese viejo en el parque, estábamos sentados los dos en la misma banca sin hablar el uno con el otro, cuando sentí uno de esos acostumbrados escalofríos, en ese momento nos miramos extrañados, porque también él lo había experimentado, y no se trataba de alguna ráfaga de viento frio, o alguna otra causa evidente.

El anciano se dirigió a mí, diciendo que eso fue un espíritu, que acababa de atravesar mi cuerpo, por supuesto lo traté de loco, pero luego empezó a describir la sensación tal cual yo la tenía y eso me asustó un poco. Así que tuve que prestarle atención. Según su teoría, los fantasmas de los muertos vagan por nuestro plano existencial muy tranquilamente, van y viene cuanto quieren porque la mayoría de las personas están demasiado ocupadas para notarlos. Pero ellos en ocasiones se acercan tanto, que no pueden evitar crear reacciones en nosotros, incluso a veces tienen la osadía de atravesarnos, como si fuese algo divertido, por eso algunas veces tenemos un mal sabor de boca que no podemos sacarnos con nada.

Según su teoría cuando ellos se acercan a nosotros, absorben energía y calor de nuestro cuerpo, porque aunque no estén vivos, de alguna forma tienen que seguir existiendo, y es entonces cuando sentimos la sacudida, lo que más me aterró de todo esto, es la cantidad de veces en el día que me lleno de escalofríos, en unos lugares más que en otros. De pronto todo lo que él decía me pareció tan lógico, pero cuando quise preguntarle cómo evitarlo, ya se había marchado y me dejó con la duda.

He intentado olvidar lo que me dijo, pero no puedo, la idea de convivir a diario con espíritus no me agrada nada, y ahora que tú lo sabes, espero me cuentes como sientes tu siguiente escalofrío.

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