El vendedor de globos

El vendedor de globosEn México a las personas que se dedican a vender globos, se les conoce simple y sencillamente como “globeros”. Les mentiría si les dijera la fecha exacta en que este oficio comenzó a proliferar.

No obstante, lo que si les puedo decir es que además del 14 de febrero (día de San Valentín) la otra fecha en la que estos personajes son sumamente solicitados es el día 5 de enero.

Recordemos que durante esa tarde/noche, los niños les envían su carta a los Reyes Magos usando este medio de transporte, con el objetivo principal de que su misiva llegue a tiempo y así al día siguiente reciban los obsequios que pidieron.

Por supuesto, para que esta condición se cumpla es necesario que el Infante en cuestión, se haya portado bien y que haya cumplido con sus deberes escolares.

Antes en la Alameda central de la hermosa Ciudad de México a lo largo de la época decembrina, se colocaban un sin número de puestos relacionados con los temas navideños.

Por ejemplo, había distintas tarimas llenas de luces y juguetes en donde hombres vestidos como Santa Claus, se tomaban fotos con los niños. Lo mismo ocurría con los Reyes Magos, con la diferencia de que a éstos los acompañaban el caballo, el camello y el elefante.

El caso es que una de las leyendas mexicanas que brotó de ese lugar fue la del “Globero caritativo”. Un tipo que no le vendía un solo globo a nadie, sino que los regalaba a los niños que no podían pagarlo.

Muchas personas creyeron que se trataba de una especie de filántropo excéntrico, ya que en los últimos tiempos la mayoría de la gente no obsequia nada de manera desinteresada.

Algunos hasta lo trataron de seguir a su casa, pero siempre ocurría algo que les impedía seguirle la pista.

En lo particular, yo les puedo decir que lo vi en una ocasión y si él llega a leer este relato, me gustaría agradecerle el globo que me obsequió aquel lejano enero.

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