El jabalí

El jabalíUna amiga que vive en Tlaxcala me contactó por chat y me dijo:

– Hola, ¿Tienes tiempo para que te cuente algo curioso que le sucedió a mi hermano Antonio?

– Sí, claro cuéntame. Ahora en que lío se metió.

– En ninguno en especial. Ya sabes, a él le gusta irse los fines de semana a tomar una copa con sus amigos.

– Si, pero eso que tiene que ver con la historia.

– Pues figúrate que la semana pasada fue acompañado de dos camaradas al bar del pueblo y cuando salieron notaron que sobre el cofre del auto de Toño había un jabalí enorme.

– ¿Jabalí? De dónde salió ese animal.

– Nadie lo sabe. El caso es que trataron con todas sus fuerzas de quitarlo de ahí, pero el animal ni siquiera se inmutó. Entonces Jaime (otro de los amigos de mi hermano) les dijo que no había problema, que si querían seguir la fiesta se fueran en su auto, el cual estaba aparcado a unas cuantas cuadras de allí.

Así lo hicieron y pronto llegaron a otro bar. Más al salir del local, vivieron aterrorizados que el mismo jabalí ahora estaba encima del otro automóvil. En esta ocasión, no intentaron quitarlo de ahí, sino que cada quien se fue caminando a su casa.

Toño me contó ese relato y le comenté que seguramente esas fueron visiones causadas por el alcohol. Desde luego, al escuchar eso, se fue enojado y no me habló durante tres días.

Luego me enteré que al día siguiente de la fiesta, mi hermano fue a recoger su auto al estacionamiento del bar. Lo más extraño fue que el cofre tenía cuatro sumidas, las cuales coincidían con las patas de un jabalí.

Fue cuando decidí investigar un poco en Internet y me enteré de que hay varias leyendas mexicanas que afirman que una bestia de esta clase se aparece en los autos de algunas personas que deben dejar de beber, sino quieren morir en un accidente automovilístico. Quién sabe si sea cierto o no, por eso, decidí compartírtelo para que me des tu opinión.

– Suena bien, prometo hacer una entrada en el blog sobre ese tema.

Deja un comentario