Cuentos cortos el mejor amigo de monica

Una pareja de esposos, que por mucho tiempo estuvo buscando tener un hijo, y que al pensar que nunca lograrían tenerlo, al llegar a la edad madura, la vida les sonrió con una pequeña niña a la cual nombraron Monica.

monica con su amigo

Una niña que desde que supieron de su existencia, siempre batallaron con su concepción, por fortuna los adelantos médicos de ahora, lograron salvar de una muerte segura, y así dando batalla desde la barriga, esta niña se logro.

Al nacer, todo cambio, nunca se enfermaba, siempre bien atenta y desde chiquita, algo notaron sus padres, que los alerto, mantenía la mirada fija en un punto de su habitación, y así se quedaba por horas, viendo a la nada.

La llevaron para empezar a hacer pruebas de autismo, sin embargo todas ellas salían negativas, la niña estaba en perfecto estado, y de pronto esas miradas fijas que tanto alertaron a sus padres, desaparecieron,

No fue si no al año y medio, cuando de nuevo volvieron a manifestarse, pero ahora era diferente, algo le llamaba mucho la atención, algo que ella veía y los padres no, era algo que hacia que cambiara de punto fijo y que la hacia sonreír, que la mantenía alerta y a veces hasta en su poco lenguaje, balbucear.

Así pasaron los años, y cuando al fin la niña tuvo 5 años de edad, se empezó a recluir en su habitación, los padres, escuchaban como platicaba con alguien y en algunos casos, creyeron escuchar que alguien le contestaba.

Cuando al fin se animaron a cuestionarla, ella solo les dijo que era su amigo, desde que tenia memoria, y que la cuidaba cuando dormía, y cuando estaba despierta, que tenia alas, como la paloma que aparecía en su habitación, y que emitía una luz blanca, algo que nos dio una paz y serenidad, al saber que la hija podría ver a su ángel de la guarda.

En la cabaña de la abuela

En la cabaña de la abuelaEsta es una historia real, en la cual lamentablemente el último de los “testigos” terminó en un manicomio y nadie le creyó lo de los sueños e imágenes.

Una pareja como cualquier otra que vivía en la ciudad, sin hijos ni perros, solo ellos dos, tenían a su disposición la cabaña de la abuela del hombre de la casa, pero casi nadie iba a tal cabaña porque estaba muy alejada de todo, internada en el bosque y por esos lares rondaban algunos grupos de jóvenes con hábitos peligrosos.

Pero nuestra pareja, valiente y con ganas de probar algo nuevo (y barato), se prepararon y lanzaron a la aventura de pasar un fin de semana en la cabaña.

Llegaron casi en la noche, así que a las 2 horas ya dormían. En la cabaña los cuadros de la abuela, un poco rotos por vándalos, estaban por todos lados…

  • Lástima que de lo feos no se los han robado

Dijo la esposa y echaron a reír mientras se entregaban a la lujuria.

No perdieron un segundo, horas enteras haciendo el amor los dejaron agotados y a la hora de dormir cayeron como lirones.

Pero en cuanto el hombre empezó a dormir tuvo pesadillas horribles; soñaba que a su lado, el colchón se abría y salían mujeres muertas queriendo comerlo y lo atrapaban. En ese momento despertó y llamó a su esposa, contándole el sueño.

Aún agotados, decidieron revisar. Por los lados no había manera de acceder a la parte interna del colchón y la sabana o sabanas por lo se tocaba, parecían estar cubriendo al colchón por todos lados. El miedo hizo al hombre desesperarse, se subió a la cama y echó a su mujer a un lado. Con su navaja apuñaló el colchó una y otra y otra vez en el lugar desde donde salían las muertas en el sueño.

En cuanto el esposo rasgó el colchón a lo largo, cuatro manos salieron tratando de alcanzarlo, su esposa gritó y el apuñaló. Apuñaló a las muertas y su esposa gritaba y gritaba. En un momento sintió a su esposa callar y asustado, volteó a mirarla y…

¡NO ESTABA!

En ese momento el hombre despertó y estaba sentado, con la navaja ensangrentada en su mano y su mujer agonizando de más de 50 puñaladas. Lloró, gritó y pensó como contar que mató a su mujer por una pesadilla. De ese modo, decidió hacer algo terrible: Abrió el colchón para meter a su mujer dentro, ya que esa cabaña pasaba años sin ser visitada y, en cuanto logró hacer una franja ancha, notó huesos, esqueletos completos.

La cabaña había cobrado muchas víctimas y él hombre, asustado, la metió dentro del colchón, lo cerró y se fue, pensando en los hombres que, antes de él, habían sido víctimas de esa maldición en LA CABAÑA DE LA ABUELA.

El jabalí

El jabalíUna amiga que vive en Tlaxcala me contactó por chat y me dijo:

- Hola, ¿Tienes tiempo para que te cuente algo curioso que le sucedió a mi hermano Antonio?

- Sí, claro cuéntame. Ahora en que lío se metió.

- En ninguno en especial. Ya sabes, a él le gusta irse los fines de semana a tomar una copa con sus amigos.

- Si, pero eso que tiene que ver con la historia.

- Pues figúrate que la semana pasada fue acompañado de dos camaradas al bar del pueblo y cuando salieron notaron que sobre el cofre del auto de Toño había un jabalí enorme.

- ¿Jabalí? De dónde salió ese animal.

- Nadie lo sabe. El caso es que trataron con todas sus fuerzas de quitarlo de ahí, pero el animal ni siquiera se inmutó. Entonces Jaime (otro de los amigos de mi hermano) les dijo que no había problema, que si querían seguir la fiesta se fueran en su auto, el cual estaba aparcado a unas cuantas cuadras de allí.

Así lo hicieron y pronto llegaron a otro bar. Más al salir del local, vivieron aterrorizados que el mismo jabalí ahora estaba encima del otro automóvil. En esta ocasión, no intentaron quitarlo de ahí, sino que cada quien se fue caminando a su casa.

Toño me contó ese relato y le comenté que seguramente esas fueron visiones causadas por el alcohol. Desde luego, al escuchar eso, se fue enojado y no me habló durante tres días.

Luego me enteré que al día siguiente de la fiesta, mi hermano fue a recoger su auto al estacionamiento del bar. Lo más extraño fue que el cofre tenía cuatro sumidas, las cuales coincidían con las patas de un jabalí.

Fue cuando decidí investigar un poco en Internet y me enteré de que hay varias leyendas mexicanas que afirman que una bestia de esta clase se aparece en los autos de algunas personas que deben dejar de beber, sino quieren morir en un accidente automovilístico. Quién sabe si sea cierto o no, por eso, decidí compartírtelo para que me des tu opinión.

- Suena bien, prometo hacer una entrada en el blog sobre ese tema.

El misterio de los Doppelgangers

Doppelgängers significa en alemán, ‘El doble que camina a tu lado’. Son muchos los testimonios y relatos que hablan de dobles que se presentan ante sus ‘originales’ y son muchos los testimonios de personas que dicen que las han visto en lugares que ellos jamás visitaron. Este fenómeno existe en numerosas culturas o religiones, desde la nórdica hasta la egipcia y todas tienen algo en común: la muerte. Existen muchas teorías para explicar a los doppelgängers, como la teoría de un universo paralelo, o que se trate de fantasmas o demonios. Esta proyección puede ocurrir sin explicación. Otra teoría dice que existen siete réplicas exactas para cada ser humano. Estas réplicas viven vidas separadas, ocupan puestos de trabajo deferentes y viven en lugares alejados entre sí. Cuando una persona ve a su doppelgängers se cree que es un aviso de la muerte. La reina Isabel se horrorizó al ver a su doppelgängers acostada en una cama poco antes de morir. Abraham Lincoln fue atormentado por visiones de su doppelgängers días previos a su asesinato. En las tradiciones nórdicas y germanas ver a su doppelgängers es un augurio de muerte. Si es visto por amigos y parientes de una persona es augurio de mala suerte. El dramaturgo sueco August Strindberg afirmó: “El que ve a su doble es que va a morir”.

El misterio de los Doppelgangers
Un almirante británico llamado George Tryon se encontró comandando dos columnas de barcos frente a las costas de Siria. En un momento ordena una maniobra equivocada a los capitanes y los barcos comienzan a chocar unos con otros provocando 377 muertos incluido el propio Tryon. El mismo día de su muerte su mujer aseguró que lo vio en su propia casa.
Una profesora francesa de mediados del siglo XIX. En 1845 el director de un instituto para niñas de Letonia contrató como profesora de francés a una joven llamada Emilie Sageee, muy educada. A las pocas semanas de llegar al instituto se producen extraños fenómenos. Mientras un alumna dice haberla visto en un extremo del edificio, otra alumna asegura haberla visto en el extremo opuesto. Hasta que un día mientras las alumnas hacían costura, mientras la profesora las vigilaba, la vieron a la vez en el jardín, con dificultades para moverse. Algunas alumnas la increparon en el jardín pero era solo una imagen que se desvaneció en ese momento. Las alumnas aterradas abandonaron el instituto. Entonces el director decidió despedir a Emilie quien confesó que no era la primera vez que la echaban de un lugar por la misma razón. Nunca se supo más de ella.

La hamaca

La hamaca

Cierto día que iba caminando por las calles del centro, la mercancía que se exhibía en un puesto ambulante llamó poderosamente mi atención, puesto que es poco común encontrarse con unas hamacas, sobre todo en un sitio en donde no hace calor.

Me acerqué y antes de que pudiera preguntarle algo al vendedor, este me abordó con la siguiente frase:

- Si busca una hamaca a buen precio, no podrá encontrarla en un mejor lugar que aquí. Poseo las últimas novedades, como estas que tienen un diseño basado en historias de terror.

- ¿Qué? Pregunté extrañado.

- Sí, mire déjeme extenderle una para que vea de lo que estoy hablando.

Efectivamente, al desenrollar una de las hamacas, los distintos hilos formaban la figura de una momia de actitud beligerante.

- ¡Estupendo! No sabía que hubiera dormilonas de este estilo. Me la llevaré a casa.

- ¿Cuánto cuesta?

- El precio de menudeo es de $85, pero por tratarse de usted se la dejaré únicamente en $70.

Agradecí el gesto del vendedor dándole un apretón de manos y me fui a mi hogar. Llegué y salí al balcón, pues creí que ahí sería el lugar idóneo para colocar mi nueva hamaca.

Luego me fui a comer y ya cuando estaba anocheciendo pensé que era un buen momento de subirme un rato a ella para disfrutar de un buen libro acompañado de una espectacular vista, pues afortunadamente vivo en un noveno piso.

Más al momento de acercarme al balcón, vi como la hamaca se mecía por sí sola. Me tallé repetidas veces ambos ojos, pues estaba seguro que aquello era una alucinación. Una momia de grandes dimensiones se bajó de la campechana y se aventó por el balcón.

En ese instante me asomé, para ver si el ente diabólico había sobrevivido a la caída. Sus prendas se desparramaron por toda la calle, pero en segundos su figura quedó reintegrada. Los transeúntes que por ahí pasaban, empezaron a correr y gritar desenfrenadamente.

La policía llegó y dichosamente abatió al muerto viviente a tiros.

Cuentos urbanos la niña del panteon

Muchos son los cuentos de leyendas urbanas que se escuchan al rededor de los panteones, en esta ocasión les platicare el cuento urbano de la niña del panteón.

la niña del panteon

Cuentan que esta niña había nacido, con el alma del diablo, que maldades hacia por doquier, mataba gatos y perros, y nada ni nadie le ponía un alto.

Los padres, gente pudiente, que pensaba que por tener dinero, la niña se le permitía hacer lo que quisiera, nunca le dieron atención, hasta que lo peor sucedió.

La niña de la cocinera que vivía al lado de la mansión, en una ocasión tuvo la mala suerte de parar a su lado, algo que la madre evitaba a toda costa, sabiendo de las maldades de la niña de la casa, de las que hasta ella había sido victima, sufría, por pensar que alguno día, esta niña de alma sin corazón, se la encontrara y le terminara haciendo algo.

Y sucedió, un día ya tarde, los jefes de la cocinera, le pidieron ya tarde que les hiciera una comida, para lo cual dejo a su niña, en el pequeño cuarto, a lo que la niña maldita, se dio cuenta, fue y la saco, con unos años mas chica, se la llevo de las manos, y al pozo de agua la aventó.

Al regresar la cocinera, y no ver a su hija lo peor pensó, y al buscarla por la finca, en el pozo, viendo hacia abajo, a la niña maldita encontró, riendo como loca, al ver que la hija de la cocinera, trataba de no morirse, pero ya nada pudo hacer cuando la madre llego,

Solo la niña de la casa le dijo, te nombro muchas veces, mientras se ahogaba, y se me olvido ir a avisarte, a lo que la cocinera que aun traía un cuchillo en la mano, a la niña maldita le enterró, en el cuello para que en su propia sangre se ahogara y sintiera lo que su niña sintió.

Los padres no presentaron cargos, y solo despidieron a la mujer, de la niña solo se sabe que la enterraron cerca de la mansión en un panteón lujoso, del cual dicen que se sale de su tumba, buscando a quien asustar, y con ello seguir con el mito de la niña del panteón.

La maldición de la habitación roja

La maldición de la habitación roja“La maldición de la habitación roja” es simple. Si estás en el Japón y usas tu computadora, de repente aparece un “pop-up” (una ventana), con una puerta roja y pregunta “¿te gusta el cuarto rojo?” Después de hacer clic en una serie de preguntas escritas en un Flash con diseño rudimentario, tu nombre aparece en la parte inferior, en una lista de otros nombres. Entre los nombres, incluso es posible que salgan algunos de tus amigos. Sin embargo, esto será lo último que hagas. Según la leyenda urbana, al día siguiente estarás en la sala de estar, cometiendo suicidio, y las paredes de la habitación estarán llenas de dibujos pintados con tu propia sangre.

Como con otras leyendas urbanas, hay un elemento de verdad en esta historia. En 2004, una chica de 14 años de edad conocida como “la niña” mató a su mejor amiga, en un evento conocido como “masacre Sasebo” que son eventos perpetrados en un ambiente estudiantil o escolar. Cuando la policía llegó y había investigado su computadora, buscó en el historial del navegador, descubrió que la chica había visto el asesinato en la “Habitación roja”.

Esta leyenda asusta mucho a los jóvenes de Japón y de varios países asiáticos como Corea, Taiwán y China. A principio de la década del 200 fue que tuvo un mayor impacto entre los jóvenes de esos países. Varias bromas algunas pasadas de crueldad se llevaron a cabo utilizando los argumentos ya citados anteriormente. Ha habido casos en los que casi se llega a cumplir uno que otro altercado grave que casi culmina con una muerte perpetrada por un joven asustado.

De esta leyenda se han realizado películas para la televisión en Japón donde aún hoy goza de mucha popularidad y siempre es contada para asustar a los más jovencitos.

El vendedor de globos

El vendedor de globosEn México a las personas que se dedican a vender globos, se les conoce simple y sencillamente como “globeros”. Les mentiría si les dijera la fecha exacta en que este oficio comenzó a proliferar.

No obstante, lo que si les puedo decir es que además del 14 de febrero (día de San Valentín) la otra fecha en la que estos personajes son sumamente solicitados es el día 5 de enero.

Recordemos que durante esa tarde/noche, los niños les envían su carta a los Reyes Magos usando este medio de transporte, con el objetivo principal de que su misiva llegue a tiempo y así al día siguiente reciban los obsequios que pidieron.

Por supuesto, para que esta condición se cumpla es necesario que el Infante en cuestión, se haya portado bien y que haya cumplido con sus deberes escolares.

Antes en la Alameda central de la hermosa Ciudad de México a lo largo de la época decembrina, se colocaban un sin número de puestos relacionados con los temas navideños.

Por ejemplo, había distintas tarimas llenas de luces y juguetes en donde hombres vestidos como Santa Claus, se tomaban fotos con los niños. Lo mismo ocurría con los Reyes Magos, con la diferencia de que a éstos los acompañaban el caballo, el camello y el elefante.

El caso es que una de las leyendas mexicanas que brotó de ese lugar fue la del “Globero caritativo”. Un tipo que no le vendía un solo globo a nadie, sino que los regalaba a los niños que no podían pagarlo.

Muchas personas creyeron que se trataba de una especie de filántropo excéntrico, ya que en los últimos tiempos la mayoría de la gente no obsequia nada de manera desinteresada.

Algunos hasta lo trataron de seguir a su casa, pero siempre ocurría algo que les impedía seguirle la pista.

En lo particular, yo les puedo decir que lo vi en una ocasión y si él llega a leer este relato, me gustaría agradecerle el globo que me obsequió aquel lejano enero.

Los manuscritos de Voynich

Los manuscritos de Voynich
Los manuscritos de Voynich es un gran libro ilustrado y misterioso con una caligrafía incomprensible, dibujos extraños, figuras humanas misteriosas y un lenguaje incomprensible, aparentemente escrito hace 500 años. Los manuscritos de Voynich es hoy el libro más valioso del mundo. Este libro fue hallado por Wilfred Voynich un bibliófilo italiano nacionalizado estadounidense quien compró el libro muy barato pensando que era un libro de los jesuitas. Lo hizo público para que alguien le ayude a descifrar su contenido. Este desafío ha convocado a expertos de todo el mundo que sin éxito no pudieron traducirlo hasta el día de hoy.

El libro ha sido considerado santo grial en la criptografía histórica, o sea un tesoro de la humanidad. Se dice que la distribución de letras es muy parecida a la del idioma árabe. Los dibujos son extraños: hay girasoles, mujeres que se bañan desnudas, símbolos astronómicos y figuras parecidas a las de los arrozales o pastizales de supuesto origen extraterrestre. Algunos expertos han concluido que el antiquísimo libro es un engaño o un fraude debido a que su traducción es imposible. Creen que los textos y dibujos no tienen sentido alguno. Otros aseguran, que aún sin haberlo descifrado, el libro es un tratado de botánica.

Los manuscritos de Voynich están guardados en la biblioteca de la Universidad de Yale en Estados Unidos Todavía hoy muchos expertos en lingüística o criptógrafos, buscan la manera de traducir al menos una letra. En los siglos que lleva desde que salió a la luz, ha desconcertado a lingüistas y criptógrafos. Muchos creen que los manuscritos de Voynich están escritos en una lengua asiática extinguida, otros creen que han pertenecido a una tribu sumeria, a los cátaros o incluso a los aztecas.

Un poco de turbulencia

Un poco de turbulencia

De acuerdo con la información recopilada por los aeropuertos del mundo, se estima que sólo se presenta un accidente en más de 1500 millones de vuelos que hay en un año. Sin embargo, el temor a volar viene de la gran parafernalia que utilizan los medios de comunicación para referirse a una catástrofe de este tipo.

Quise traer estas estadísticas a colación, ya que un amigo mío de nombre Horacio me contó uno de esos relatos cortos de terror que hacen época.

Por cuestiones de trabajo, Guillermina viajaba a muchas partes del mundo de manera gratuita. Además de eso, la línea le otorgaba puntos extra para que pudiera usarlos durante sus vacaciones.

En uno de esos periodos de asueto decidió que para descansar lo mejor sería viajar a Nueva Zelanda, ya que había leído que era uno de los países más tranquilos y seguros del orbe.

Reservo sus boletos a través de Internet y pidió específicamente que le fuera asignada una ventanilla, pues le encantaba asomarse a ver las distintas formas que tienen las nubes.

El viaje iba de lo más tranquilo hasta que el avión empezó a moverse erráticamente. No pasaron ni cinco minutos, cuando el capitán de la aeronave dio un aviso utilizando los altoparlantes:

- Señores pasajeros, no se alarmen, estamos pasando por un poco de turbulencia. En breve todo regresará a la calma.

Sin embargo, a Guillermina la invadió un sentimiento de aprehensión que nunca antes había sentido. Abrochó su cinturón y grito en voz alta:

- No quiero morir todavía. Tengo muchas cosas que deseo llevar a cabo.

Abrió los ojos y notó que tanto la tripulación como los pasajeros estaban inmóviles. Recargada en la puerta que conducía a la cabina del piloto, se encontraba recargada una avispa gigante.

Poco a poco el insecto se fue acercando a cada uno de los pasajeros y les fue comiendo el cerebro. Luego, cuando el monstruo llegó hasta donde estaba Guillermina esta gritó de nuevo, lo que hizo que se despertara de su pesadilla.